
COPADE impulsa la comercialización de bioproductos de la Chakra Amazónica para fortalecer el desarrollo sostenible de las comunidades kichwas de Ecuador
La conservación de la Amazonía y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades que habitan este territorio son dos retos que solo pueden abordarse de manera conjunta. Con esta visión, COPADE pone en marcha el proyecto «Desarrollo y comercialización de bioproductos de la Chakra Amazónica», una iniciativa financiada por la Fundación «la Caixa» que promoverá nuevas oportunidades económicas para 360 productores y productoras indígenas kichwas de las provincias ecuatorianas de Napo, Pastaza y Orellana.
Durante los próximos 17 meses, el proyecto trabajará junto a cinco asociaciones amazónicas —Kallari, Wiñak, Tsatsayaku, Inti y Alliguayusa—, integradas en la Corporación Chakra, para impulsar el desarrollo y la comercialización de nuevos bioproductos procedentes de la Chakra Amazónica, un sistema agrícola ancestral que combina producción, conservación de la biodiversidad y transmisión de conocimientos tradicionales.
La Chakra Amazónica representa un modelo de gestión sostenible del territorio en el que las familias indígenas cultivan diferentes especies de forma integrada, respetando los ciclos naturales y manteniendo el equilibrio entre la actividad productiva y la conservación del bosque. Este sistema no solo contribuye a preservar uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta, sino que también constituye una fuente de identidad cultural y de sustento para miles de familias amazónicas.
El proyecto impulsará el desarrollo de tres nuevos bioproductos vinculados a las cadenas de valor del cacao y el macambo, que contarán con el Sello Chakra y contribuirán a generar nuevas oportunidades económicas para las familias productora.
Con esta iniciativa, COPADE refuerza su compromiso con un modelo de desarrollo que sitúa a las personas y a los bosques en el centro de la acción. Apostar por productos con valor añadido, vinculados al territorio y elaborados mediante prácticas sostenibles, supone generar nuevas oportunidades económicas para las comunidades indígenas al tiempo que se contribuye a conservar la Amazonía y su extraordinaria riqueza natural.
Además de beneficiar directamente a 360 productores y productoras y, de forma indirecta, a unas 1.200 personas, el proyecto contribuirá al avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la erradicación de la pobreza, la igualdad de género, el trabajo decente y la producción y el consumo responsables, demostrando que la conservación de los bosques puede convertirse también en una oportunidad de desarrollo para las comunidades que los protegen.
